Semana 2


Poder disfrutar del sol de otoño es una delicia, una gozada. Es ese sol que ya no calienta como unas semanas antes, pero que gusta recibirlo en la cara, ese sol que padece de timidez y le cuesta hacerse ver, es ese sol que se hace de rogar reduciendo día a día sus horas de visita. Y, aunque cada vez es un sol menos frecuente, porque los otoños ya no son tan melancólicos como antes, hay que aprovechar esos ratos todo lo que se pueda.

Por eso, este fin de semana, muchas ciudades han tenido sus calles plagadas de gente paseando, charlando, "turisteando", jugando, ... y, como no, tapeando. En Madriz (así, en plan castizo), entre otros muchos eventos, se celebraban dos actividades "tapísticas": la I Feria del Jamón Ibérico, en la plaza Mayor y; "Tapapiés", distintos bares del barrio de Lavapiés que ofrecían cada uno de ellos una tapa variada, al módico precio de 1€ cada una. ¿Dónde acudir? Delicada decisión: jamón ibérico - "tapas raras", "tapas raras" - jamón ibérico. ¡Venga, pues a Lavapiés!, que la plaza Mayor está más que vista, mientras que Lavapiés hace mucho que no lo pisamos y, además será más fácil reunirnos todos allí, ahora que cada uno vivimos en una punta.
Lavapiés, para el que no lo sepa, que alguno habrá, es un barrio de Madrid conocido, principalmente, por la variedad cultural y racial que existe en sus calles, lo que le aporta una singularidad y un valor especial a la zona. Y, como no podía ser de otra forma, esa diversidad también se refleja en los bares y, por lo tanto, en las tapas que ofrecen: argelinas, chilenas, japonesas, tailandesas, ..., gallegas, vascas, canarias, ...

Y, como el sábado el sol decidió aparcar su timidez, se pudo ir de bar en bar caminando con sosiego y, degustando algunas de esas tapas en la propia calle (todas era imposible, ¡incluso para mi!), sentados en una terraza, recogiendo esos rayos de sol que se filtraban entre los edificios.

Y, ahí surgió esta foto. Un niño acompaña a sus padres que están con amigos tapeando por Lavapiés. Sentado en su carro, juega con un móvil, moviendo su dedo por la pantalla mientras resuelve puzzles o colorea dibujos. Cerca de él, otro niño, un poco más mayor, juega en el suelo él sólo a las chapas; tiene un montón y, de vez en cuando, debe recuperarlas porque sin querer las da una patada. De repente, ve al primer niño e, invadido por la curiosidad, se acerca a él, sin molestar, con cautela, sin pedir jugar, sólo observar, como quien evalúa desde fuera una partida de ajedrez. Así se pasan un buen rato, sólo roto por los instantes en los que hay que recuperar las chapas que alguien sin querer ha pateado y, definitivamente, cuando los padres acaban sus tapas y deciden mudarse al siguiente bar.

No se han hecho amigos, casi ni se han mirado a la cara el uno al otro y, al alejarse ninguno de ellos recordará como era el niño que tenía a su lado, pero ese momento de convivencia, en la que no surgió el instinto de proteger su juguete o de desear el ajeno (escena habitual en un parque infantil), me pareció agradable y tierna por su sencillez y por el saber estar de ambos chavales, respetándose el uno al otro y sabiendo cuál era el papel de cada uno; estando y dejando estar.

Muchas gracias a todos y hasta la semana que viene.

Datos EXIF
ISO: 200
Apertura: f/4,8
Velocidad: 1/50
Distancia focal: 38 mm 

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Semana 1


Bueno, aquí estoy. Ya era hora de empezar. En realidad, quería haber subido la primera foto hace unos días, pero no siempre se puede hacer lo que uno quiere en cada momento.

¿Y qué estoy viendo? Pues es la "entrada" a la Gran Vía madrileña. En realidad, y como todos habéis supuesto, es una maqueta, que se encuentra al inicio de la Gran Vía. En ella están representados todos los edificios emblemáticos que la escoltan en su recorrido desde su inicio, con el edificio Metrópolis (que es el que se encuentra en primer plano a la izquierda), hasta su final en Plaza de España, con la torre de Madrid.
¿Por qué esta foto como primera del blog? Os cuento la historia. Un amigo mío, me comentó que, quería decorar su salón con fotos en blanco y negro de edificios y, el edificio Metrópolis le gustaba mucho. Así que, ni corto ni perezoso, me eché la cámara al hombro y allí que me fui. Empecé fotografiándolo desde lejos (casi la desde la Puerta de Alcalá), incluso desde la octava planta del Palacio de Correos o nuevo Ayuntamiento de Madrid y, poco a poco, me fui acercando, hasta que me encontré a los pies de él. Y allí estaba esta maqueta, en ese triangulito que podéis ver en la parte inferior de la foto. Le saqué un par de fotos, simplemente por curiosidad y por romper un poco con el proceso que estaba llevando hasta el momento, como un pequeño descanso, dejando de lado al Metrópolis por unos instantes, como si de un turista que fotografía todo lo que le rodea me tratase.

Pero al llegar a casa y ver lo que había estado haciendo horas antes, vi la segunda de esas dos fotos (similar a esta) y, en seguida pensé en ella como primera fotografía de este blog.

Me gustó el simbolismo que había logrado con la poca profundidad de campo (el desenfoque del fondo de la foto). Era como si miraras a lo lejos de la propia Gran Vía y la vista se perdiera entre sus edificios, sus peatones y sus coches. Era como entrar en su territorio, sin saber ni imaginarse lo que podías encontrar tras cada paso.

Pero, claro, no podía ser tan fácil y, naturalmente, esa foto que me había gustado no era perfecta (ni esta que os muestro, pero más no puedo hacer), estaba cortada perdiendo la mitad del edificio derecho. Así que, el sábado siguiente y, aprovechando un curso que estaba haciendo por la zona, me levanté temprano y allí que volví. Unas fotos más al Metrópolis (ya que estaba allí, no iba a desaprovechar la oportunidad) y varias a esta maqueta. ¡Ya lo tenía!, sólo era cuestión tiempo el elegir una de las que había estado haciendo, pero ..., siempre hay un pero, en la clase de ese día (curso de fotografía, para el que no lo supiera) nos hablaron de la composición fotográfica y, un punto tras otro, iba casi tirando por tierra lo que había estado haciendo unas horas antes. No tenía más remedio que volver al día siguiente. Y así lo hice. Volví a madrugar (esta vez un poquito menos) y con los errores del día anterior en la cabeza y nuevas ideas de encuadre, volví a mi punto de partida. Tras unas 10 fotos, salió la que aquí estáis viendo. No es perfecta, ya lo sé. Habrá gente a la que no le guste y otra mucha que le vea mil fallos, pero conseguí lograr lo que pretendía, una entrada a la calle nítida, un fondo difuminado y los verdaderos edificios, detrás, dando fe de la realidad.

Espero que esta foto represente, también, el inicio del post y, no que por el contrario, se vaya perdiendo en el tiempo o en la lejanía. 
  
Si os ha gustado (aunque sea un poquito), espero veros la semana que viene. Y si no ha sido así, también os espero, que nunca se sabe cuándo podré acertar con vuestros gustos.

Muchas gracias a todos y hasta la semana que viene.

Pd.- De entre las casi 100 fotos que le he sacado al edificio Metrópolis, creo que alguna puede quedar bien en blanco y negro, pero no doy por finalizado este tema todavía.

Por cierto, un detalle muy importante que se me pasó el otro día. Aunque no lo parezca o no os acordéis, este es un blog de fotografía, así que pondré al final de cada entrada los datos EXIF de la foto de la semana.

ISO: 200
Apertura: f/20
Velocidad: 1/40
Distancia focal: 50 mm


Licencia Creative Commons

52 semanas, 52 fotos

"52 semanas, 52 fotos" es una idea, un proyecto, una locura, llámalo como quieras, que evidentemente no ha surgido de mi (que no doy para tanto, jejeje), sino que la he tomado prestada de gente que, como a mi, le gusta la fotografía y no quiere dejar su cámara (en mi caso ni eso, ya que yo uso la que le regalé a mi mujer) olvidada en un armario, a la vez que quiere seguir aprendiendo y mejorando.

Podría haber empezado otro tipo de proyectos: una foto al día (tampoco hay que pasarse), gente que me rodea (alguno no querría salir en las fotos y en seguida me quedaría sin gente), mis alrededores, etc., en fin, que podría haber optado por otro tipo de iniciativas, pero esta es la que me ha parecido más asequible y atrayente, a la vez puede englobar algunas de las otras opciones.

En definitiva, esta es mi proposición: una foto a la semana, una foto distinta, una foto diferente, una foto nueva, una foto más, pero sin ser una más por el hecho de tener que hacerla porque sí; intentaré que sea una foto más que diga, que exprese, que represente.

Y, ni que decir tiene que, vuestra ayuda y colaboración siempre será bienvenida y agradecida, porque aunque las fotos las dispara un único dedo, las fotos pueden ser de (o para) varias personas a la vez, pueden pertenecer a varias personas a la vez. Ideas, compañía, ayuda, modelos, ánimos, críticas constructivas (¿destructivas también?, pues si) para plantear la foto de manera distinta, cualquier cosa que se os ocurra, cualquier petición que tengáis será bienvenida y tenida en cuenta, aunque, ya os lo advierto, no todo será posible de llevar a cabo, y menos sabiendo cómo es mi capacidad fotográfica actual, pero os prometo que me lo plantearé e intentaré hacer.

Empecemos, bueno, en breve, que la foto de esta semana todavía la tengo que seleccionar.

Perdido en la fotografía

"Perdido en la fotografía" es mi nuevo proyecto personal en este mundo del internete, sin contar con mi trabajo profesional diario, claro está.

Y, como me queda una pizca de educación, lo primero es dar la bienvenida a todo aquel que por aquí se acerca y, se pierde un rato. Bienvenido, bien hallado, gracias por acercarte por aquí, por emplear un poco de tu tiempo, libre o no tan libre, en leer estas letras y ver estas fotos que aquí te voy a proponer y a mostrar.

Hasta ahora no había abordado el mundo de los blogs y, no se si es el momento adecuado o no, pero sí sé que ahora me apetece hacerlo. Todos los blogs tienen una finalidad, porque sino, para qué se escriben, ¿verdad?. Entonces, ¿cuál es el fin de este blog? Fotográfico, principalmente, fotográfico. Y, ¿por qué lo hago? Muy sencillo, para tener otro cauce por el que seguir enganchado a este mundo tan amplio y apasionante.; para tener una excusa que me "obligue" a realizar fotografías y enseñarlas, de manera que la gente (vosotros) opine sobre ellas, para bien o para mal, que todo tipo de comentarios agradeceré y de todos aprenderé, siempre que se hagan desde el respeto, que para malos rollos ya hay otros foros. Para abordar un proyecto e ir mostrando aquí su evolución, su desarrollo, poco a poco, sin prisa pero sin pausa; y luego otro; y luego, ¡buff, luego quién sabe!.

Espero que sea un proyecto duradero, porque si no lo es, significará o bien que me he cansado de publicar más cosas (malo), o que me he cansado de hacer fotos (malo, malo). Sí, ya lo sé, no es la primera vez que abordo una web propia o algo similar. Julio, un amigo mío, lo escribió hace varios años, cuando en una humorística reseña (¿o era más real que humorística?) de cada uno de los componentes del equipo de fútbol sala en el que jugábamos, decía sobre mí: "Organizado y meticuloso; lo mismo se crea una base de datos con el número de veces que respira cada día que se pone a crear páginasweb de las que luego poder arrepentirse." Arrepentirme no tanto, pero alguna se ha quedado en el camino antes de empezar y, otras en el mismo camino a medio terminar (un claro ejemplo es la web de viajes "Equipo Comanchi"). De todas formas, ¿cuántas cosas son eternas?. Pues eso mismo digo yo.

Mi última _________ (aventura, locura, chorrada, iniciativa, ..., cada uno que ponga la palabra que prefiera) es esta galería, donde voy subiendo aquellas fotografías que me parecen mejores, originales, o simplemente, me gustan más. Procuraré seguir teniéndola actualizada, porque la idea de este blog es distinta.

Espero y deseo que disfrutéis de las fotos y si no es así, lo siento y hasta la próxima (¿foto?).

Y ahora, voy a por el blog ...