El blog se muda


Pues eso, que he dado un paso más y del blog actual me he pasado a una página web.

¿Por qué me meto en este nuevo "fregao"? Porque en una web lo tengo todo junto: blog, galería de fotos, artículos y noticias varias, ... de manera que no haya que ir saltando de una url a otra para poder verlo todo. Además, tendré más control sobre ella, de modo que pueda publicar las cosas más a mi gusto, o como lo considere oportuno.

En ella podréis encontrar todo lo que he ido publicando en este blog hasta el día de hoy, incluidos los comentarios, así como una galería de fotos, la cual espero ir complentando poco a poco, de momento está vacía porque estoy haciendo una selección de "fotos dignas".

Así que después de casi cinco meses, este blog, tal y como le conocéis dejará de ser actualizado. Ni lo voy a eliminar, ni voy a borrar su contenido, pero todo lo nuevo que vaya surgiendo lo podréis ver en:

www.perdidoenlafotografia.es

Espero seguir encontrándoos en la nueva dirección y que os guste todo lo que en ella encontréis.

Muchas gracias!!!!!

Semana 17


Diógenes de Sinope fue un filósofo griego que vivió entre los años 412 y 323 a.C. Perteneció a la escuela cínica, por lo que también era conocido como Diógenes el Cínico, pero ese no era su único apodo. En vida se caracterizó por su austeridad y renuncia por todo lo material, hecho que le llevó a ser denominado también como Diógenes el perro. Con este apodo os podéis hacer una idea de cómo vivía y en qué condiciones iba diariamente. De ahí que la sociedad médica decidiera poner su nombre al conocido síndrome, consistente en vivir acumulando multitud de enseres y con un abandono total de la salubridad personal, el "Síndrome de Diógenes".

Tras esta reseña histórica os estaréis preguntando qué sentido tiene haberla puesto para el post de la semana. Como he dicho al principio, Diógenes, además de ir hecho una piltrafilla todo el día, también era filósofo. Para aquellos de vosotros que, como yo, no dominen la historia de la filosofía y se quedaron Platón, Aristóteles, Kant, ..., es decir en los que se estudiaban en el antiguo BUP, el filósofo Diógenes no os sonará de nada, al igual que a mi. Pero, ¿a que habéis oído alguna vez la frase "el movimiento se demuestra andando"?. Supongo que sí. Pues, esa frase era "suya". La expresó para rebatir las ideas de otro filósofo de su época, Zenón de Elea, que defendía que el movimiento físico no existía.

No voy a entrar a discutir, de manera filosófica, si el movimiento existe o no. Para mí existe, porque para escribir estas palabras tengo que mover mis dedos sobre el teclado. Para hacer la fotografía me tengo que desplazar y ejecutar una serie de acciones que para nada son estáticas. De hecho, cuando en un grupo alguien pregunta: "¿nos movemos?", casi siempre suelo contestar en plan de broma, que el mundo está en continuo movimiento. Seguro que alguno de vosotros tiene una visión diferente sobre el movimiento -físico-, pero no voy a entrar en más interpretaciones.

En lo que sí estaremos de acuerdo todos, o al menos eso espero, es que la fotografía es una ciencia o arte consistente en captar un momento, un instante. Con serie continuada de fotografías podemos lograr una película, pero con una única foto mostramos una situación obtenida en un segundo concreto, en una décima concreta, en una milésima concreta.

Podemos pensar que la fotografía nos va a servir únicamente para congelar unos determinados recuerdos, describir un espacio y lugar tal cual es. Pero la fotografía es mucho más y, con ella podemos conseguir diferentes efectos, interpretaciones, sensaciones, sentimientos, .... 

En algunas imágenes de semanas anteriores, he intentado jugar con la apertura del diafragma y el concepto de la profundidad de campo, intentando conseguir un enfoque selectivo, es decir, destacar un elemento concreto del resto de los que componen la fotografía. Este recurso, interesante y llamativo, que a mi personalmente me gusta mucho, no es el único que se puede conseguir con una cámara.

Si jugando con el diafragma conseguimos mayor o menor nitidez y, mayor o menor profundidad de campo -sujeto a otros factores adicionales-, jugando con el obturador conseguimos efectos de movimiento. El obturador, por si alguien no lo sabe, es el dispositivo de la cámara que controla el tiempo durante el cual el sensor de la cámara -o el carrete, en las antiguas- está recibiendo luz.

Con velocidades de obturación rápidas conseguimos congelar la imagen, pero ¿qué se consigue si la velocidad de obturación es lenta? Dependiendo de cómo sea de lenta dicha velocidad, del pulso que tenga cada uno y de si disponemos o no de trípode, podemos conseguir que la foto salga trepidada, y eso no expresa movimiento, aunque la foto esté por completo movida. Pero si la velocidad está bien ajustada o, tenemos un trípode sobre el que colocar nuestra cámara, podemos conseguir que la fotografía obtenida traslade la sensación del movimiento que se está produciendo en el objeto retratado.

¿Qué sensación os transmite la foto de esta semana? Espero que, lo primero os haya venido a la cabeza es que el molinillo se estaba moviendo, que el día que fue fotografiado hacía el suficiente viento como para hacerlo girar (os puedo asegurar que así era). Luego, podréis entrar a valorar si la foto es regular, mala o muy mala, pero creo que nadie podrá discutir que no indica sensación de giro.

Con el ejemplo de la fotografía de esta semana, vemos que podemos captar el movimiento producido por un objeto, dejando el fondo estático. Pero, también, se puede aplicar la técnica del barrido, técnica muy interesante -y más complicada-, consistente en dejar estático un objeto que se está moviendo, mientras que es el fondo quién nos muestra el desplazamiento.

Asimismo, con la velocidad de obturación podemos captar el paso del tiempo y, una muestra muy clara es cuando se fotografían estrellas, al quedar reflejada su estela en la imagen.

Muchas gracias a todos y hasta la semana que viene.

Pd.- Os paso una información que me han enviado, por si a alguno le interesa y se quiere pasar.

Tema: Timelapses
Día 20/02/2012 Aula 4 Centro Cultural Pablo Iglesias de Alcobendas a las 19:00h
Ponente: Luis Caldevilla

Y por si no podéis ir, pero os interesa el tema, aquí va un enlace con un curso similar.
http://luiscaldevilla.com/blog/tutoriales/curso-de-timelapse-bbk/

Datos EXIF
ISO: 400
Apertura: f/4
Velocidad:1/30
Distancia focal: 28 mm

Licencia Creative Commons

Semana 16


Esta semana sí que he podido salir a la calle con la cámara a cuestas. Tampoco ha sido como para tirar cohetes, pero tanto la cámara como yo teníamos mono de estar haciendo fotos a cielo abierto. El salón de casa ya se nos quedaba pequeño y, las ideas no fluían lo suficiente como para sacar algo decente.

Esta semana he estado de "reportero deportivo". No, no he ido a ningún estadio de fútbol, ni a ningún pabellón de baloncesto. Ni tan siquiera he estado siguiendo el campeonato de España de petanca. Tampoco me han pagado por el reportaje fotográfico, ni van a publicar las fotos en ningún medio de comunicación. He hecho de reportero deportivo propio, personal e intransferible, ¡qué pasa!.

Ayer, domingo, el Club de Atletismo Popular de Alcobendas celebró el XIX Cross Escolar, que se dice pronto, ya 19 -por si a alguno le cuesta leer los números romanos, jejeje-. Y ya que uno tiene un hijo en edad escolar, pues por qué no le íbamos a apuntar a tal evento, sobre todo cuando en la anterior carrera, celebrada unos meses antes, se lo había pasado tan bien.

Aunque, todo sea dicho, su participación la pusimos en dudas hasta casi el último momento. Las temperaturas habían bajado tanto en los días previos a la carrera, que exponer a un niño pequeño a ese posible frío, podía suponer un riesgo para su salud y, una irresponsabilidad por parte de los padres. Afortunadamente, el día amaneció no tan gélido y, sobre todo, con muchísimo menos aire. La sensación térmica era más "agradable" y, por lo menos, se podía estar en el parque donde se celebraba el cross, naturalmente, bien arropados con un buen abrigo, guantes y gorro.

El caso es que el tiempo decidió dar un ligero respiro y, el parque se llenó de participantes de todas las edades y, por supuesto, de acompañantes, éstos sí que en un rango muchísimo más amplio en cuanto a los años, porque había desde hermanos pequeños hasta abuelos.

Por mi parte, cogí la cámara y, le monté el teleobjetivo (un 55-300mm). Tenía más o menos claro lo que quería fotografiar. Naturalmente, a mi hijo con su dorsal y, preparado para la acción. Pero, esta semana, él no iba a ser de nuevo el protagonista del post. Quería fotografiar elementos distintos, desde ángulos diferentes. Claro que fotografié a los niños corriendo, pero esas imágenes son más comunes y más fáciles de reconocer. Por eso, decidí fijarme en las zapatillas de los participantes y, casi bajar hasta el suelo para hacer las fotos. Una zapatilla es algo muy común, sí, pero cuando se juntan muchas para echar una carrera, pueden formar un cuadro peculiar. No tuve mucho tiempo, porque había un hijo al que atender, pero alguna fotografía se ha logrado salvar de todo el calzado que retraté.

Una hora después de haber llegado al parque (como véis, no dispuse de muchos minutos fotográficos) todo había terminado. Las familias, que allí se encontraban, emprendían el camino de vuelta a casa, cada una por un sitio distinto, cada una a un ritmo diferente. La mañana de las carreras había finalizado, no sin antes, recibir una maravillosa noticia por parte de un buen amigo, ¡enhorabuena, July!

Muchas gracias a todos y hasta la semana que viene.

Pd.- Mi hijo quedó en el puesto 37 de 68 participantes. En la anterior carrera, entró el antepenúltimo, por lo que este puesto supone una buena progresión. Eso sí, fue el primero de su colegio en su categoría ;-). De todos modos, ¿a él eso le importa? Pues, lo mismo que a mi, es decir, nada, porque lo importante es que él volvió a casa muy contento, sobre todo con los premios que le dieron: una lata de Acuarius, que casi se pimpló entera nada más dársela, una lata de Coca-Cola Zero, que según nos dijo: "no puedo beberla porque me pica en la garganta" y, una braga térmica con el logotipo del CAP, que como no le quedaban manos para sujetarla, se la colocaron en la cabeza y, pensaba que era una especie de gorro raro.

Datos EXIF
ISO: 400
Apertura: f/6,3
Velocidad:1/320
Distancia focal: 300 mm

Licencia Creative Commons

Semana 15


La niña bonita, que dirían en el bingo al cantar el número del post de esta semana. Y otra semana más con foto de estudio, es decir, en el salón de mi casa.

Ya me he quedado a gusto, o casi. Ya he conseguido sacar un primer plano del ojo de mi hijo. La foto que puse hace unas semanas fue una mera aproximación, que únicamente me sirvió para querer, con más ganas si cabe, hacer una foto de este tipo. Y no había más que comprar una cosilla y ¡ya está!.

Miguel Ángel, seguidor y asiduo comentarista de este blog, me dio la pista enviándome por email una foto similar del ojo de su hijo. Tras los apuntes técnicos de cómo la había realizado él, no tenía más que buscar el momento para reproducirla yo mismo.

Pensaréis que es fácil una foto de este estilo. Pues permitidme que me ría un poco, jajaja, o tururú, como decía mi padre.

Ponéos en situación. Un niño de tres años y medio al que le pides que se siente en una silla y se esté muy quieto, mientras su padre, cámara en mano, se acerca a unos 10 centímetros de su ojo. Cuando no movía la cabeza para alejarse de la cámara, la movía para poder ver mejor la tele -método de distracción elegido por el padre, o sea, por mi, para intentar que estuviera inmóvil-, y cuando no, lo que quería era ver el resultado.

Venga, pues a cambiar de localización. En lugar de una silla, mejor el sofá, que así puede tener la cabeza apoyada. Tampoco. Sigue moviendo la cabeza y, me resulta más complicado colocar el trípode a una distancia tan cercana en esta nueva localización. Y para más inri, cuando consigo que esté un par de segundos totalmente quieto, empiezo a enfocar a la pupila y, ¿qué sucede? pues qué va a suceder, que empieza a mover el ojo de un lado a otro, con lo que conseguir un enfoque (manual, nada de automático) perfecto es una odisea. Así que, si detectáis fallos de enfoque, que los hay o habrá, no lo achaquéis a lo malo que pueda ser el fotógrafo, vale a eso también, sino a lo complicadísimo que me resultó esta sesión fotográfica. ¡Y yo que me las prometía tan felices! Para que luego digan que la fotografía es fácil, no os imagináis cómo me tenía que colocar para coger bien su ojo, que si más abajo, que si más arriba, que si a la derecha, que si haciendo un tirabuzón con medio mortal hacia delante, ...

Por cierto, creo que ya ha recuperado por completo la visión en ese ojo, porque a pesar de que puse el flash a la mínima potencia permitida, no le hice una única foto, sino que le hice más bien unas 20 ó 25. En mi descargo, os diré que después de cada foto, le preguntaba si le molestaba el flash, pero lo único que quería era poder ver la televisión sin nada que se interpusiera entre la pantalla y él. En alguna ocasión, en lugar de contestarme sí o no, lo que me decía era: "papá, ¿has acabado ya?" Y yo: "una más, Hugo, sólo una más".

Si os fijáis en los datos EXIF, veréis que he utilizado mi objetivo 50mm 1.8 fijo. Una maravilla de objetivo. No tiene motor de enfoque, por lo que tengo que ser yo con mis ojos miopes quién logre el foco perfecto en la fotografía. En estas sesiones de estudio me estoy hartando a usarle y, con cada foto que saco, estoy más contento de este regalo.

¡Ah! No he utilizado Photoshop para realzar el azul del ojo. Los que conocéis a Hugo, sabréis que sus ojos no son tan azulados, pero a esta foto, le he dado los retoques que le hago a todas, un poco de brillo por aquí, un poco de contraste por allá, ... Y, de todas formas, ¿no le quitan las arrugas a la Preysler?

Una última cosa. La publicidad. Ya no está. Ya os dije hace un par de semana que, igual que la ponía, la quitaría. Aunque en este caso, no ha sido por voluntad propia. Ha sido Google quién ha decidido cerrar el grifo, porque ha detectado "clicks inválidos".

Muchas gracias a todos y hasta la semana que viene.

Datos EXIF
ISO: 100
Apertura: f/1,8
Velocidad:1/160
Distancia focal: 50 mm

Licencia Creative Commons

Semana 14


¡Buf! Está siendo un inicio de año raro, distinto, incluso, en algunos momentos, complicadillo. Sí, ya sé que llevamos 23, bueno, ya 24 días del año, pero creo que por primera vez en mi vida me veo afectado de lleno por la dichosa "cuesta de enero". No, las compras navideñas no han hecho mucha mella en mi ajustada economía, ni tampoco me he unido a la larga lista de gente que ha perdido su empleo o no encuentra uno -y me toco la cabeza para que eso no ocurra, o tarde mucho en ocurrir-. Sin embargo, en otros aspectos, este enero de 2012 sí que está teniendo una pendiente con un porcentaje más alto que el de años anteriores.

Y, claro está, la fotografía no iba a ser una excepción. No sé cómo se me pasan los días de la semana, pero cuando me quiero dar cuenta, ya estamos a domingo por la tarde y hay que hacer la selección de fotos para la entrada de la semana siguiente. ¡Pero si sólo he cogido la cámara un día! Bueno, pues habrá que salir con lo que se tenga, aunque sea poco y/o malo. Hasta el año pasado, solía disponer de dos o tres días para hacer fotos, pero en enero, ¡ay, en enero, uno y gracias!.

Ya os dije la semana pasada que tendríamos una serie de fotos de "estudio" y, aquí va la segunda captura de la tanda: una rosa.

En esta ocasión, me he centrado en un centro de flores secas que lleva en nuestra casa desde que me casé, hace ya 6 añazos, bueno, me quedan cuatro días, pero para el caso ... El motivo de la foto ya lo tenía, ahora había que echarle imaginación y ver qué sacaba o qué no sacaba de él. Y, para ayudarme a elegir y decidir, monté en la cámara, más concretamente, en el objetivo, mi última adquisición fotográfica: una lente de aproximación.

¿Que qué es una lente de aproximación? Pues son unos cristales que actúan a modo de lupas, de ahí lo de aproximación. Es un añadido que se une al objetivo para acercar el motivo de la fotografía sin afectar a la distancia mínima de enfoque. Sirve para realizar fotografías macro, cuando los objetivos que se poseen no cumplen con esa característica.

¿Que qué es una fotografía macro? Bueno, yo creo que este término es fácil. ¿Cuántos de vosotros no habéis oído este término nunca? Una macro es una fotografía que capta elementos muy pequeños, en concreto, más pequeños que el sensor de la cámara. Seguro que todos habéis visto infinidad de imágenes de este tipo. Son fotografías de insectos, de pistilos de una flor o, de detalles muy concretos y minúsculos de una joya o de cualquier otro elemento.

Y, ¿qué tiene que ver eso con la rosa que he fotografiado? Ni es un insecto, ni aparecen los pistilos, ni hay ningún detalle minúsculo que merezca la pena agrandar para darle relevancia. Pues estáis en lo cierto, no puedo rebatíroslo. Pero en mi descargo diré que, a pesar de no tener la rosa ningún elemento destacable, sí que he conseguido sacarla más grande de lo que realmente es y hacerla a ella el centro principal de la fotografía. Sin una lente de aproximación y con los objetivos que tengo a mi disposición, la rosa habría salido dentro de un conjunto más amplio de flores, sin apenas importancia.

Por cierto, ¿os habéis fijado en esos hilillos que hay en los pétalos? ¿Sabéis lo que son? Pues, sí, es polvo, y podéis verlos gracias a la macrofotografía. Jejeje, si llego a saber que salen a sí de claros, le habría pasado un trapito antes de hacer la foto.

Y como me ha gustado esto de la fotografía macro, mañana que es fiesta en Alcobendas y yo he cogido el día libre -para estar con mi hijo-, voy a aprovechar para realizar alguna prueba más con la lente de aproximación. Lo primero que se me viene a la cabeza es una foto de su ojo, es decir, lo que intenté mostraros hace unas semanas, pero esta vez fotografiando sólo el ojo, no el ojo y media cara más. Aunque en este caso, lo complicado será conseguir que pose el tiempo suficiente como para poder enfocar bien y hacer alguna foto decente. La semana que viene sabréis si lo he conseguido o no.

Como habréis podido ver, he vuelto a cambiar el diseño del blog. ¡Renovarse o morir!. Y, seguro que os habéis fijado en el apartado "¡Es tiriste pidil...! que hay a la derecha. Sí, ya sé que la semana pasada os comenté que mi idea era que este añadido no os molestara y, de ahí que lo pusiera abajo del todo. Pero -dichosos peros-, este fin de semana, unos amigos me han dicho que, estando donde estaba, no se acordaban de que tenían que ayudar a la causa y que sería mejor que lo hiciera más visible, porque de otro modo leerían la entrada y se irían hasta la semana siguiente sin haber chutado en el reclamo. Así que, he buscado otra alternativa, y la que más me ha convencido es la que estáis viendo, o sufriendo. Es más invasiva, quizás más "molesta", pero si queréis pasar de ella, se puede enseñar a la vista a omitirla, aunque espero que no sea así, que un pinchacito de esta medicina no hace daño a nadie ;-)

Y un último detalle, justo debajo de los datos EXIF de la fotografía, aparece una imagen. Dicha imagen representa los derechos de la entrada, tanto texto como la fotografía. Pero, nada de copyright ni similar. Es una licencia de libre uso para todo aquel que quiera coger la foto y utilizarla donde disponga, con la única condición de que me lo comente previamente. Después de lo de Megaupload, los derechos de autor, la propiedad intelectual y toda esa leche, yo he decidido que todo aquel que quiera una fotografía mía, podrá disponer de alla libremente, sin más parafernalias.

Muchas gracias a todos y hasta la semana que viene.

Datos EXIF
ISO: 800
Apertura: f/5,6
Velocidad:1/60
Distancia focal: 55 mm

Licencia Creative Commons